Una mujer decide recorrer la cordillera de Chihuahua para encontrarse con un curandero tarahumara, y lograr recuperar la salud de su pequeño hijo, en un road trip que se ha convertido en una emotiva reflexión sobre la paternidad, el amor, pero sobre todo, la esperanza.
Es sobre esta cinta que me habla Alejandro Oliva, que da vida a Martín, y que es conocido por su participación en Madre de Alquiler, Señora Acero y La Leyenda del Diamante, quien me explica que comenzó su carrera junto a su mamá, y es que de niño, como el personaje principal de La Puerta Verde, hacía todo al lado de ella.
“Le gustaba mucho hacer como festivales, ser parte de los carnavales de Ciudad Victoria, que es donde nací, hacia pasarelas, luego en Halloween siempre hacía como shows de terror en las escuelas, tenía mucho esta parte teatral, sin que ella lo nombrara tal cual en su vida. Yo crecí mucho con eso y siempre me metían. Yo era el hijo chiquito, entonces siempre me llevaba a todos lados y me metía a todo lo que hacía porque ella se divertía y creía que yo también me iba a divertir. Y pues sí, la pasada muy padre”, me revela.
Para Olliva, ver la televisión, las películas o incluso las obras escolares de su propia madre, formaron lo que él es hoy, y se dio cuenta que había muchísimas historias que se convertían en un ejemplo de lo que era la realidad.

“¿Cuántos no conocimos París antes de ir?, o ¿cuántos no escuchamos para bien o para mal lo que era el amor en la televisión? Yo me daba cuenta que esos proyectos influían en mí y me ayudaban a formar un carácter, así que cuando yo concreté en mi cabeza que yo quería ser actor, fue justo porque quería contar historias para que le llegaran a las personas, les resonaran y cambiar algo en ellos”, cuenta Oliva.
Obviamente en la charla, reflexioné con él sobre su más reciente película, La Puerta Verde, que llegará a los cines en enero de 2015, y lo mucho que nos vamos a identificar en los diferentes personajes, protagonizados por Roberto Sosa, Sofía Espinosa, Alex De la Torre y más, pero sobre todo, con el homenaje que el director hace a su padre a través de ella.
“Este es un proyecto que hicimos en el 2021, todavía era pandemia, estamos en foco rojo, y nace gracias a Guillermo Vejar, que es nuestro escritor, director, productor, director de casting, todólogo. Es una historia muy, muy personal para él, ya que perdió a su papá por cáncer, así que quería encontrar la manera de honrarlo, y lo hizo a través de esta película. Cuando a mí me dicen, me acuerdo perfecto, que ya me quedé, fue el día en que mi papá cumplía seis meses de muerto. Él murió por COVID, era doctor, al mismo tiempo que me estaba cuestionando mucho sobre mi carrera, me sentía decepcionando, desilusionando, así que la cinta, para mí fue como una señal”, comparte.
Bastante emocionado, con la voz casi rompiéndose, Alejandro me cuenta que al leer el guión no pudo hacer más que agradecer, y es que esta historia fue para él como un bálsamo de amor para repararse por la muerte de su papá.

“Me acuerdo que cuando yo leía el guión, yo no dejaba de llorar. Me sentía muy agradecido de que yo iba a ser parte de esta historia. La arrancamos en el 2021, la grabamos en las montañas de Chihuahua, en Creel, luego en la ciudad de Chihuahua. Tiene paisajes hermosos y un poco de magia, pero también es una película fuerte, difícil. No quiero decir muchos spoilers, pero habla del duelo y de lo que somos capaces de hacer por nuestros seres queridos”.
Alejandro Oliva, a quien también puedes ver en Donde Hubo Fuego de Netflix, pasará el resto del año en Off Broadway haciendo varios shows de temporada, para regresar a México al estreno de La Puerta Verde, y después, para integrarse en una obra de teatro de la que por ahora no nos puede hablar.