Pauli Camou anda imparable y más auténtica que nunca. La cantante, compositora e intérprete acaba de dar un show mágico en el Foro del Tejedor, donde conquistó al público con su voz, sus letras y, sobre todo, su corazón abierto de par en par.
Como si eso no fuera suficiente, este 4 de abril Pauli lanzó en todas las plataformas digitales su nuevo EP: Lava y Miel, una joyita emocional que no te puedes perder.
Durante su concierto en el Foro del Tejedor, Pauli nos llevó por un viaje íntimo, lleno de emociones (y sí, uno que otro nudo en la garganta).
Entre las canciones que interpretó estuvieron: “Vuelvo a caer”, “Canción a medias”, “Ojos bailarines”, “Lava y Miel”, “Cerquita”, “En Pausa”, “Mujer Desierto”, “Sueños de Colibrí”, “Todo tu universo”, “Seguiré mi viaje”, “Temor”, “Adoro”, “Noche de ronda” y “Qué dirías de mí”.
Sobre la experiencia, Pauli contó: “Me sentí súper afortunada, un poco nerviosa y muy feliz de estar rodeada de un público tan presente, sensible, cariñoso y abierto a escuchar mi música y mis historias. Fue muy bello compartir también con los músicos tan increíbles que me acompañaron”.
¿Conclusión? Un concierto que dejó a todos con el corazón en la mano (y sí, pidiendo más).
Lava y Miel: entre quemarse y endulzarse
Su nuevo EP Lava y Miel es justo eso: una mezcla deliciosa entre lo dulce y lo intenso, entre el dolor que transforma y el amor que protege.
Pauli lo explica así: “Siempre he sentido que la lava y la miel se parecen, por textura, por color, por ser líquidas pero lentas. Todos vivimos historias de lava e historias de miel. Unas nos queman, nos duelen y nos transforman; otras nos endulzan, nos cuidan y nos protegen”.
Cada canción de este EP tiene su propia alma, pero “Canción a medias” es especialmente intensa para Pauli, ya que toca un tema que la mueve profundamente: el abuso infantil.
“Esta canción busca ser una pequeña cura para esos pedacitos del alma que se rompen con estas experiencias”, comparte.
Para Pauli, este proyecto es como abrir un álbum de fotos emocional: “Este álbum es un reflejo de mi evolución. Es como ver fotos mías a través del tiempo, cada canción es una parte de mi historia”.
Y sí, se siente. Cada verso, cada melodía tiene esa honestidad brutal que no cualquiera se atreve a compartir.